Reemplazo Articular

De rodilla:

La cirugía de reemplazo de rodilla, también conocida como «artroplastia de rodilla», puede ayudar a aliviar el dolor y restaurar la función en las articulaciones de las rodillas gravemente enfermas. Este procedimiento implica cortar el hueso y el cartílago dañados del fémur, la tibia y la rótula, y reemplazarlos con una articulación artificial (prótesis) fabricada con aleaciones de metal, plásticos de primera calidad y polímeros.

  • Osteoartritis. Este es un tipo de artritis de "uso y desgaste" relacionada a la edad. Por lo general ocurre en personas de 50 años de edad o mayores, pero puede ocurrir en personas más jóvenes también. El cartílago que acolcha los huesos de la rodilla se ablanda y se desgasta. Los huesos entonces frotan uno con otro, causando dolor y rigidez de la rodilla.

  • Artritis reumatoide. Esta es una enfermedad en la que la membrana sinovial que rodea a la articulación se inflama y engruesa. Esta inflamación crónica puede dañar al cartílago y eventualmente causar pérdida de cartílago, dolor y rigidez. La artritis reumatoide es la forma más común de un grupo de trastornos denominado "artritis inflamatoria".

  • Artritis post-traumática. Esta puede desarrollarse después de una lesión seria de la rodilla. Las fracturas de los huesos que rodean la rodilla o los desgarros de los ligamentos de la rodilla pueden dañar el cartílago articular con el paso del tiempo, causando dolor de rodilla y limitando la función de la rodilla.

De cadera:

En un reemplazo total de cadera (que también se llama artroplastia total de cadera), el hueso y el cartílago dañados se remueven y reemplazan con componentes protésicos.

En reemplazo de cadera tradicional, el hueso enfermo y el cartílago se retiran, y la cabeza del fémur y la cavidad (llamada acetábulo) se sustituyen por piezas artificiales. Estas piezas están hechas de materiales que permiten un movimiento de deslizamiento suave.

Los trastornos que pueden dañar la articulación de la cadera, que a veces requieren una cirugía de reemplazo de cadera:

  • Artrosis. Comúnmente conocida como «artritis por desgaste», la artrosis daña el cartílago resbaladizo que reviste los extremos de los huesos y que ayuda a que las articulaciones se muevan con suavidad.

  • Artritis reumatoide. La artritis reumatoide se presenta como consecuencia de una hiperactividad del sistema inmunitario. Produce un tipo de inflamación que puede erosionar el cartílago y, ocasionalmente, el hueso que está por debajo, lo cual provoca daños y deformaciones en las articulaciones.

  • Osteonecrosis. Si hay una irrigación sanguínea inadecuada en la parte de la articulación de la cadera que tiene forma esférica, el hueso puede colapsar y deformarse.